En los procesos de corte de materiales —especialmente en metalurgia, carpintería industrial y talleres de fabricación— es habitual encontrar dos equipos que suelen confundirse: la guillotina y la cizalla. Aunque ambos sirven para cortar, sus principios de funcionamiento, capacidades y aplicaciones son diferentes. Elegir correctamente entre uno u otro puede marcar la diferencia en precisión, productividad, seguridad y costos.
En este artículo analizamos en detalle qué es cada máquina, sus ventajas y desventajas, y cuándo conviene elegir una guillotina o una cizalla.
La guillotina es una máquina diseñada principalmente para realizar cortes rectos y precisos en láminas planas. Funciona mediante una cuchilla superior que desciende de forma controlada contra una cuchilla fija inferior, ejerciendo una presión uniforme a lo largo de toda la línea de corte.
Existen guillotinas manuales, mecánicas, hidráulicas y CNC, siendo estas últimas las más avanzadas en entornos industriales.
Corte recto de alta precisión
Presión uniforme en toda la hoja
Ideal para grandes formatos
Alta repetibilidad en producción en serie
Chapa de acero
Aluminio
Acero inoxidable
Papel, cartón y plásticos (en otros sectores)
La cizalla es una herramienta o máquina de corte que funciona mediante dos hojas que se cruzan, de forma similar a unas tijeras. Puede ser manual, eléctrica, hidráulica o neumática, y su diseño permite cortes más flexibles y rápidos, aunque con menor precisión que una guillotina.
Las cizallas se utilizan tanto en trabajos ligeros como en aplicaciones industriales de despiece.
Corte por efecto de tijera
Mayor versatilidad de formas
Menor precisión en cortes largos
Más rápida para trabajos simples
Barras metálicas
Perfiles
Chapas delgadas
Alambre y varillas
| Aspecto | Guillotina | Cizalla |
|---|---|---|
| Tipo de corte | Recto y lineal | Tijera / progresivo |
| Precisión | Muy alta | Media |
| Espesor de material | Medio a alto (según modelo) | Bajo a medio |
| Velocidad | Media | Alta |
| Versatilidad | Baja | Alta |
| Producción en serie | Excelente | Aceptable |
La guillotina es la mejor opción cuando:
Se necesitan cortes rectos y exactos
Se trabaja con chapas grandes
La repetibilidad es crítica
El acabado del borde es importante
Se busca automatización y control numérico
Talleres de calderería
Industria metalmecánica
Fabricación de paneles y piezas planas
Producción en serie de componentes
La cizalla es más adecuada cuando:
Se requieren cortes rápidos y variados
El trabajo es ocasional o artesanal
Se cortan perfiles, varillas o chapas finas
El presupuesto es limitado
La movilidad y flexibilidad son clave
Obras y montajes en campo
Talleres pequeños
Trabajos de mantenimiento
Corte previo antes de mecanizado
Ambas máquinas requieren medidas de seguridad específicas:
Uso de guantes y gafas de protección
Protección de manos y sensores de seguridad
Mantenimiento periódico de cuchillas
Capacitación del operario
Las guillotinas industriales suelen incorporar sistemas de seguridad más avanzados, mientras que las cizallas manuales dependen más de la destreza del operador
La elección entre guillotina y cizalla depende directamente del tipo de trabajo, el volumen de producción y el nivel de precisión requerido.
Guillotina: precisión, producción en serie y cortes rectos impecables.
Cizalla: rapidez, versatilidad y trabajos más flexibles.
Analizar correctamente las necesidades del taller o industria permitirá invertir en la máquina adecuada, optimizando tanto la calidad del corte como la eficiencia del proceso.
Disponemos de soporte técnico para toda la península y Baleares para nuestros cizallas y Guillotinas.