La principal diferencia entre los filtros EPA y HEPA radica en su capacidad de retención de partículas microscópicas, siendo los filtros HEPA significativamente más eficientes que los EPA según la normativa europea.
De acuerdo con la norma EN 1882, los filtros se dividen en diferentes clases según su nivel de filtración de menor a mayor capacidad:
La diferencia clave se encuentra en el porcentaje mínimo de partículas de 0,3 µm que el filtro es capaz de capturar:
Aunque las diferencias porcentuales parezcan pequeñas, el impacto en la pureza del aire es masivo. Si tomamos como referencia 100,000 partículas suspendidas en el aire, el escape varía drásticamente:
Mientras que los filtros EPA se consideran adecuados para usos donde se busca una calidad de aire general, los HEPA 14 son los preferidos en entornos críticos como quirófanos, laboratorios y áreas hospitalarias debido a su capacidad superior para eliminar virus, bacterias, moho y alérgenos microscópicos.


.jpg?1636918796892)
.jpg?1636918842765)